Seguidores

lunes, 25 de marzo de 2013

Preciosas Mentiras.


Me recuerda este humo denso que la noche sería nuestra...
Lo dibujo con la mente, dejo que la imaginación me enseñe el camino que prefiero...
A veces, a veces todo es incorrecto, y ante la infinita pluralidad de opciones te sientes vacío...
Crees que piensas demasiado, que no todo puede doler, que debe haber algo diferente...

Pero el humo siempre asciende, pase lo que pase, y de pronto te ves condenado a un destino impredecible.
Entonces pasa algo increíble, una noche diferente a todas las demás.

Crees que sigues el mismo camino de siempre, que nada ha cambiado, que la gente sigue sonriendo como siempre y llorando por las mismas cosas.

Pero no todas las personas están en el mismo sitio.
Es entonces cuando descubres que tropezarte en el andén puede evitar que conozcas a alguien importante, que no llegar a tiempo te hace perder un tren que nunca más podrás coger...
Entonces vuelves atrás, retrocedes en el tiempo y te atas los cordones...
Allí está ella.

Tan diferente, tan similar a lo que siempre has imaginado, una preciosa mentira que llevas dentro y que se acaba de hacer realidad, y se te hace fácil creer que puedes controlar tus sueños, que puedes incendiar los rostros que te aterran y acariciar con tus dedos los que reflejan tus deseos.


La nada desaparece y nadie sabe cómo ni cuándo, en círculos muevo mis ideas en torno al juego...
Y todas esas preciosas mentiras que jugaron conmigo son ahora mis cartas.


Se convierten en sueños que hoy estoy dispuesto a realizar, en esta perfecta noche de primavera, en este libro nocturno de versos quebrados, en este mundo en silencio en el que alguien ha irrumpido...
Después de evitar haberme tropezado.