Seguidores

lunes, 3 de diciembre de 2012

La Luna, mi musa. El firmamento, de papel.

Entre verso y verso se escondió la Luna, 
entre noche y día sólo la eché de menos,
y alguna vez pregunto a mi fortuna,
que se siente con sus besos,
es terapia de locura.

Esa mirada suya en el gris del firmamento,
entre gota y gota del cristal de mi ventana,
de mi almohada mojada que refleja alguna lágrima,
entre calada y calada este humo me hace sombra.

Entre palabra y palabra su sonrisa me abandona,
en el sótano me alumbra una luz improvisada,
con el ímpetu del viento y su voz distorsionada,
sólo lo sabe el tiempo,
mi vida es cuestionada.

Y al fragor de la escritura lanzo penas y derrotas,
y en su honor levanto las tierras de un jardín,
de jazmín envuelta quiso venir a embaucarme
y el dolor de cuando avanzo de mi quiso salir.

Y en la Luna escribo, claro, un ideal de ensueño,
pero cuando me levanto enseño a mi musa dibujada,
y entornada la puerta quise abrirla hacia una meta,
dónde pierda a mi destino, dónde vuele mi cometa

Y es mi sueño realizado tratarla como ninguna, y que a la una se haga tarde un intento de morder.
Pero la noche es larga, ahora la escribiré, que la Luna sea mi musa, el firmamento de papel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario