Seguidores

domingo, 20 de mayo de 2012

Perdí el sueño, y añoro no dormir.

El amor es el único complemento que nunca pasa de moda.
Todo comienza de forma improvisada, aparentemente inocente, como un virus que penetra en un organismo y cuyos efectos no son apreciables hasta que ya es demasiado tarde.
Llevas toda tu vida sumido en la más profunda ignorancia, sin saber qué es el amor, imaginándolo como un síndrome beneficioso, un estado alegórico de bienestar, un momento hiperbólico de felicidad, hasta que te contagias de un sueño que se repite cada noche, y cada mañana aunque no duermas, un sueño que impide cerrar los ojos sin evitarlo, una locura que deja en indefensión al que la sufre.
Después te das cuenta de que un porcentaje importante de lo que determina tu vida está constituido en gran medida por aquella persona que te infectó.
Entonces llega lo más dramático, esa sensación que te empezaba a llenar y que se convierte en costumbre, desaparece dejando un hueco que nadie más sabe ocupar.
Y es en ese instante en el que reflexionas que lo que nunca habías tenido se convierte en una necesidad vital. Ya es tarde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario