Seguidores

domingo, 29 de abril de 2012

Idalia.

Es la estampa de Idalia,
porque pude ver el sol amanecer,
pasaron grises y ahora encuentro
la llave al mundo del sueño permanente,
de luces de estrellas y sombras de lluvia,
de precipitaciones cuyo rumor
resuena en los tímpanos,
aun sin notarse en la piel,
un sonido agradable,
monotonía mortal.


Perfidia solemne, ira, abstemia voluntad pasiva,
dosifico palabras con un goteo incesante de lágrimas,
la comparación entre deber y poder, entre querer y amar,
y yo sentado, tumbado, en una inversión relativamente productiva de un tiempo que llega a su fin 
entre pensamientos divagantes, divergentes, disgresivos.

jueves, 26 de abril de 2012

Sin dejarte marchar.

Seguí el camino errante
de un amante que enloquece,
una esencia que amanece,
con estrellas por delante.

Que si pudiera besarte,
que quisiera conocerte,
haría lo que fuera,
si supiera confesarte,
que quiero estar contigo,
y soñar y nada más,
cambiar por el camino
ser amante y navegar,
por un río de estrellas
en el cielo dominante,
y despertar,
en los labios de aquella musa
que me supo inspirar.

Se fuga con el viento,
con la luna sube del mar,
su mirada y su lamento,
porque el tiempo se rendirá,
será todo un acierto,
decir lo que siento,
sin dejarte marchar.

domingo, 22 de abril de 2012

Sonido bailable a merced de tu mirada.

Sonido bailable,
un infierno agradable,
quisiera ser la rabia
contenida que me calme,


Luz matinal,
iris azulado,
melancolía otoñal
que vuelve del pasado.


Polvo de luna,
luz de estrella,
cielo quebrantado,
aliento desatado,
pacto que ahora sella,
bella durmiente en la laguna
que ríe y siente mi locura.


Leo cada curva de infinita travesía hacia una perdición soñada de la que cabe esperar lo más placentero de su cuerpo, su tímida desnudez.
A merced de su mirada ahora calla la tormenta.
La lectura es mi afición desde que es mi libro abierto, aquel de donde aprendo nuevos términos, nuevas experiencias, nuevos placeres, por lo que disfruto acariciando las páginas, cada pliegue, la intersección de nuestras miradas que se funden al calor de la velada.
Esta noche las sábanas también juegan, se enredan entre las piernas buscando el contacto permanente, el constante calor de sus muslos, y templan la temperatura que antes erizaba el vello.
Es tarde. Otra noche de sueño.

sábado, 21 de abril de 2012

La otra mitad.

Escuché a tramos el cielo de mi anhelo y desperté,
Volveré por el camino que ahora sigo y volaré,
a un infinito oscuro,
un olvido limitado,
que estoy enamorado
porque mi tiempo es tuyo.


Me fuiste a buscar,
Sirena, en el mar,
donde encontramos luz
tras la oscuridad,


y te dije "ven"
cuando tú quisieras ser,
cuando tú pudieras ver,
lo que hay dentro de nada,
ni caricias ni palabras,


que me hacen despertar,
porque todo me sale mal,
ahora el Sol se apagará en mi ciudad,
en un instante quemará,
por no saber si uno más,
si otro beso me dará en su portal para olvidar,


que lo malo ya no existe,
que me fui porque quisiste,


pero que volveré a ser contigo una mitad, una mitad,
la otra mitad de la unidad.

viernes, 20 de abril de 2012

Su dulce mirada.



Me fuiste a buscar,
Donde todo salió mal,
Donde escondimos lo que hay
tras la oscuridad,
Y te dije "ven"
Cuando tú quisieras ser,
Cuando tú pudieras ver,
Lo que hay dentro de nada,
Contestaste: si, me voy, donde quieras pero calla, que hoy, seré, quien revolviera hasta la raya, de un, papel, donde estuviera pintada...........
Su dulce mirada.

martes, 17 de abril de 2012

Espiada.

La suavidad protagonizaba cada roce sutil de su piel.
Éramos juntos sueños recompuestos, una mezcla heterogénea de sentimientos, pasión y calor, mucho calor.
Su vestido bailaba alrededor de un cuerpo grácil, delicado, púramente contenido bajo el tejido.
Ahora yace inerte, sin esa vitalidad dada por su dueña, como si hubiera perdido el alma que seguía latiendo bajo su pecho.
Ella cierra los ojos con la inocencia propia de la virginidad, sabiéndose espiado su cuerpo por mi tacto y mis ojos, que recorren cada palmo, cada curva, cada pliegue...

Estrellas. Sirena.

En consonancia acordaron dos estrellas
ser fragancia de luna llena,
envolver con su blancura
y arrogancia a una sirena.

Ella servía sueños
con su cuerpo a mi mirada,
en bandeja nacarada
ha vuelto mi lamento.

Siento que ahora el viento
es sufrimiento por el frío,
pero viendo que es tormento
ese hastío me encerraba.

Viajé al mar por ver las olas acariciar aquella divinidad perfecta,
Quedé en paz por ser horas de volar con estrella y soledad de tormenta.
Ahora hay meta.
Me da vitalidad.

Estrellas, diamantes,
consonantes lunas llenas,
son amantes de mi verso:
-las beso bajo el cielo blanco e indefenso-.

Enamorada.

Soñé con noches dulces,
luces negras y lluvia helada,
y con cada mirada vuela,
perfume,
rotas, descosidas cada mañana,
experiencias que tejen las nubes,
más allá de la ventana.

Acaba el instinto
reprimido en tu mirada,
parece ser distinto
el olvido si amanece,
pero ahora vence,
enamorada,
seguí el camino errante
de un amante que enloquece.

lunes, 16 de abril de 2012

Mar de la Serenidad.

Nací para ver estrellas pero nunca alcanzarlas;
vencí fantasmas del pasado de una noche nublada;
llovía de lado y los suspiros dantescos perforaban tímpanos de los transeúntes desolados.


El panorama helador aumentaba mis ansias de estremecerme de nuevo en un beso eterno de los que dejan cicatrices dulces que merece la pena recordar al acariciarlas con los dedos, como las resultantes de una guerra victoriosa.
Quiero un beso.
Quiero sexo.
Quiero cambiar mi destino, mi suerte, y decidir las estrellas que quiero observar cada mañana.


Y, ¿No es genial ver llover a través del cristal y saber que todo está perfecto en el calor de las sábanas?
Claro, tardé en entenderlo.
No debí trastornarme por la lluvia, el frío, la ventisca de desesperanza.


Ahora sé que Nada puede ser Todo y que Todo puede acabar mañana, pero que dependerá del azar.
Ese azar me hace reflexionar que lo que quise algún día, hoy cambió de tonalidad, y que entre el negro y el blanco hay grises que plasmados en las nubes me enseñan un camino alternativo a la Luna.
Quizá el problema fuera intentar llegar a ella con la luz del Sol, pero ahora ascenderé con el viento en busca de un camino que me lleve al mar de la Serenidad, un mar, claro, sin agua, el frío lo impide, pero nuestro calor creará vida con cada beso, con cada verso, con cada abrazo y con cada "te quiero".

domingo, 15 de abril de 2012

Me hace soñar.

Quién quiso volar
tras respirar en la ciudad,
quién quiso colgar
de una en una en la mitad,
la luna en el cielo
de mi anhelo de mi voluntad,
la luna en tus ojos,
mi vida, mi libertad.

Quise llegar alto, a lo más lejos,
quise ser quien fui,
después vi tus ojos claros,
desaparecí,
no volví a ser tuyo,
jugué a cazador cazado,
quise ser tu esclavo y ahora claro,
te desnudo
para mi.

Quiero verte desnuda,
a la luz de la luna,
quiero verte bailar.
Divagando encontré la fortuna,
que ahora ayuda
y me hace soñar.

Divulgo al viento
que si miento
me deshago,
que si siento
me desmayo,
que si pienso
volatilizo ideas,
que si vuelan
serán polvo,
que si fueran algo sordo,
a bordo oiría si me besas de este barco.


Oigo en mis sueños que nada será posible. Es la primera vez que la contradicción es favorable. Mi realidad me enseña que hoy mis sueños se equivocan, y que está más cerca, a una distancia prudencial que me permite ser independientemente extraño, y conocido.
Quería ser un juguete nuevo de engranajes aun sin descubrir, tus besos mi combustible, mis ganas el motor, el calor de quien ve amanecer tus ojos y se retira a escribir. Son las noches. No puedo dormir.

jueves, 12 de abril de 2012

La clave en tus estrellas.

Camino en la noche,
a perderme entre las sabanas,
no puedo parar de pensar en tus lagrimas,
las que causan mis errores,
las que causan tus temores,
me levanto a la mañana
y pienso que estoy preso,
veo el verso en cada beso,
y me lleno de temblores,
es lo que tiene pensar en otros tiempos mejores,
volar sin frenar y dar rienda suelta a mis emociones.

Quiero ser contigo, como la luna y las estrellas,
ser inherente a ti,
que con tus labios sellas,
un pacto entre nosotros,
que corre en nuestras venas,
que vosotros los sueños,
nunca voláis sin ellas.
Son la clave,
esas estrellas,
tu mirada y mi forma de verlas.

Si me besas.

Son mil noches de una nada,
de una velada olvidada,
las que pasa en mi encerrada
tu sonrisa y tu mirada,
que azulada me atraviesa,
dorada tormenta,
es el amor que piensa,
con su mano desatada,
que es tu boca robada
quien me tienta
si me besa.

miércoles, 11 de abril de 2012

22/12/2010


Cada una de las notas musicales que susurras, palabras, sonidos gráciles y sensuales que surgen de entre tus labios como polen que sale de entre pétalos de rosa, son vida, y allí donde se posan aparecen sentimientos evocando la imagen del ser del que procede, Tú.
Quedan en mis oídos de manera efímera, pero después quedan grabadas a fuego en mi memoria, un sello, como aquel que nunca olvidaré y será imposible que se repita, la primera vez que empecé a sentir algo por ti. Aun recordando como fue, para mi es prácticamente imposible definir el día en que empece a hacerlo...ni siquiera tengo la menor idea de qué significa lo que siento, no sé si se trata de amor...pero desde luego su descripción es bastante parecida a lo que sucede, esa manera de actuar que llevo a cabo cuando estas cerca de mi...mientras me cuentas tu plan para el finde semana, parece como si no te escuchara, no puedo apartar la mirada de la tuya, tus ojos, ojos que lo significan todo, que lo explican todo, el por qué actúo de esta manera, esa es la razón por la que no dormiría cada noche sin haberlos visto antes, ese tesoro que busca todo explorador, que espera que no le arrebate nunca nadie, esas estrellas que ningún telescopio puede ni imaginar, luces que iluminan la noche, que me hacen soñar con alcanzarlos, y con los que despierto cada día.
Sin embargo, seria triste pensar que lo único por lo que moriría seria por ver esos luceros de vida. Eres tú. En general, cuando no tus gestos, tus palabras o tu cuerpo, son tus labios los que me atraen como una fuerza increíble capaz de inspirar cada uno de mis pensamientos, pero lo mejor es lo que encierran. Bajo su suculencia se descubre la blancura de la felicidad, que da vida a mis deseos más ocultos, que asaltan mi mente como bandidos de la noche, vacían mi guarida secreta y la llenan del sentimiento mas intenso, aquel que nubla todos los demás, solo quiero besarte.

martes, 10 de abril de 2012

Te quiero.

22/12/2010
Mira Afri, para ti..

Noche brillante, de plata,
en tus ojos me miré,
fue tan bella, tu mirada,
que de ti me enamoré.
Noche de estrellas, de plata,
a tu lado estaré,
susurrándote una y mil veces
"jamás te dejaré".
Noche de luna, de plata,
ojos que nunca olvidaré,
labios rojos, sonrisa blanca,
en ti solo pensaré.
Noche reflejada, de plata,
en la que te empecé a querer,
que quiero estar contigo
y verte al amanecer.
Hoy noche nublada,
tras el alba dorada,
las estrellas son tus ojos,
y la luna, tu mirada.
No es Noche clara,
pero he de pensar,
¿Será ésta o cuál la noche,
en que me ibas a besar?

(y lo fué :))

Te veo a las nueve, te quiero

24/02/2011
Y ahora que te vas,
donde ya no puedo verte,
miro a las estrellas deseando conocerte,
encontrar en la luna tu sonrisa,
imaginarte,
acariciar palabras y al oído susurrarte,
que echar de menos nunca fue tan importante,
como ahora que te quiero ver,
borrarme la sonrisa,
hacerla desaparecer,
hacerla mayor si cabe
y las lagrimas secar,
que el agonizar acabe,
y dar paso al soñar,
que me faltas a mi lado
y sufro cuando no estás,
Te echo de menos Afri,
vuelve si te vas.

Busqué tu sonrisa en todas partes,
y la encontré en la luna,
junto a tus ojos, preciosos, brillantes,
no me faltó fortuna,
vi su reflejo,
diamantes azules en una laguna.

??/??/????
Un claro océano veo en tu mirada,
tus ojos brillaban con un fulgor que fascinaba,
¡y no soñaba!
Eras de verdad,
cuando cruzamos miradas mi sueño se hizo realidad,
la de una perfecta diosa de cara maravillosa,
eras una deidad,
largo cabello negro
y mirada que atraviesa
y me da vitalidad.

Tus labios de un rojo carnoso,
hacian de tu boca un bocado apetitoso,
y seguro sabroso,
por no decir jugoso,
no catarlos seria espantoso,
nunca verlos, aun mas horroroso.
Y tu cuerpo,
curvas insinuantes que me llaman,
empiezan en tu pecho y no terminan,
piernas infinitas donde mis ojos se perdían,
y que decir de cuando tus labios sonreían,
eso me revivía,
me hacia sentir bien,
mi pecho ardía y se ponía a cien
cada vez que te veía,
tu eres el quién,
el que hace que quiera estar contigo
cada noche y cada día
y te esperaré en el arcén,
un continuo vaivén,
de emociones,
eres el amen de mis oraciones,
el final que concluye la historia de tus intenciones,
tus expresiones,
las que me mueven a escribir,
son canciones que oír dan ganas de vivir,
a partir de aquí se cuenta como te conocí,
momento que espero recuerde
hasta dejar de existir y morir.

Todo empezó como cada historia,
te vi por primera vez en la escuela secundaria
y si la memoria no me falla, recuerdo,
que conseguiste que desde entonces
mi mirar no se vaya,
siga en el tuyo obnubilado,
sentimiento que siento
nunca será jubilado,
solo calla y piensa
que lo que la vida censa
son profundas reflexiones
guardadas en la despensa,
una ofensa,
no decimos lo que pensamos,
todos lo sentimos,
pero pocos lo expresamos,
vamos,
demuestra lo que sientes,
haz que algo bueno salga entre tus dientes,
si no lo dices mientes,
solo unas pocas serán suficientes,
diferentes,
a las que se oyen día a día,
una sola de esas me trastocaría,
solo necesito escucharlas,
ninguna me trastornaría,
solo son palabras que de tus labios saldrían,
y vendrían,
en dirección a mi,
y me llenarian de alegría, sentiría la ilusion de cada día...

domingo, 8 de abril de 2012

Redefiniendo lo indefinido.

Tacto ligero y suave, lleno de una nueva experiencia que se pone en practica con mi cuerpo. Sus manos cálidas acarician cada palmo de mi piel. Se estremece. Siempre me había encantado esa palabra, pero nunca la había sentido de esa manera. 
Ella hacía que muchas palabras a veces abstractas cobraran un sentido absolutamente tangible, táctil, notar su aliento en mi cuello desprotegido seguido de sus labios recorriendo mi pecho, eran partes de la definición de lo que a partir de ahora consideraría placer. 
Un placer excitante que su frialdad nunca atenuaba. Era fuego, pero no quemaba, solo hacía desaparecer mi camiseta en un improvisado ritmo sexual que parecía ya entrenado. Después, los tequieros en las miradas, que son los menos falsos que se pueden decir. Yo sudaba, y realizaba un exhaustivo estudio de su contorno de ensueño perfilando cada curva con mis dedos.
Su pelo brillante caía por su cuerpo desnudo a mi imaginación....

sábado, 7 de abril de 2012

Tu excusa para soñar.

Busqué entre tinieblas un beso que no fuera frío, y ahora me guío helado por enfado pero ileso hacia un destino y un camino por el que suspiro en cada verso.

Viviendo como el viento, pasando como el tiempo, por ti, mi luz, mi voz,
y ahora que te cuento, que quiero ser tu aliento y así, olvidar, tu amor.


A veces me siento en un banco cercano a tu portal,
Luego me levanto y olvido soñar,
Allí pasamos juntos aquel momento en el que empezamos a volar.

Quiero ser tu excusa para soñar,
sal a bailar a mi encuentro,
que lo que el tiempo nos depara
será ser polvo en el viento,
y aunque tiento un beso
de tus labios al venir,
siento que por dentro
me dirás siempre que sí.


La carne que tientan mis labios
Dulce ardor de tierra fría,
queman las despedidas, hiere tu ausencia,
Camino entre sueños, pero perdí mi guía.

Siento arder por dentro
pero el viento es helador,
me enfrento a mi lamento
pero el tiempo nos roba el amor,
ven,
hagamos mil locuras,
hagamos que esto dure
pero elude las heridas,
que ahora miras hacia atrás,
y no me pidas que si estás
ya no te pueda besar,
porque caminar sin dar la mano,
es retroceder y nada más.

La suerte me guiñó un ojo, me supe tu excusa para soñar, y ahora que al verte me enamoro, 
ya no quiero llorar, 
no quiero más.

Hoy las sombras ya no siguen,
Todo está más oscuro si te vas,
Ves que Todo pasa y si para,
No deja que camines hacia atrás,
Ver la luna sin luz,
Ver otra excusa pasar,
Y pensar que todo fue
Fruto y causa del azar,
Echar de menos no es nada,
Pero te quiero besar,
Demostrar que me quieres,
Que soy tu excusa para bailar.

viernes, 6 de abril de 2012

Ven a pintar otro amanecer.

Dibujé a la luna llena en cuarto creciente y se la llevó el mar,
Vi tu sonrisa en arena de playa ardiente al acabar,
Pero las olas eran fuertes, se la querían llevar,
Arrastraron todo lo que quise dibujar, lo que tuvo que ser, y nunca será.

Pero ahora sin labios ya no podrás respirar,
Querrás redimir los fallos y volverme a besar,
Yo te daré el aliento, que a pesar del tiempo te vuelvo a amar, olvidaré cualquier lamento y acabaré sin pensar, en manos de un viento que me sepa hacer volar.


Ven,
a pintar,
Otro amanecer,
Yo seré el pincel
Y tu la otra mitad,
serás la inspiración
y yo el autor de esta historia,
ambos protagonistas
subidos en una noria,
¿subes?
Te llevo,
a donde quieras, sé mi novia,
Loba que me muerde
si no quieres sé mi esclava,
llévame contigo a donde quieras
pero llama,
Habla de mis besos
de mil versos pero calla,

calla que me tienes,
en lo alto una atalaya,
Es rescatada,
Tu mirada
y ahora tú.

Calla que si vienes,
Es azul y nacarada,
Quien persigue
Tu mirada,
Ahora soy yo.

A bordo de un sueño desembarqué en tu cama,
respiré tus besos
y aprendí que me amaba,
tu mirada de espejismo
Que parece nacarada,
tras un haz de luz,
azul y dorada,
por la sombra pantanosa
de un abismo que me encierra,
un silogismo que me lleva,
que te quiero,
que me quieres,
que nos queremos juntos
mas que al sol la luna llena,
Que cualquier rasgo es atisbo
que en mi mismo es solución,
Que quien quiera esté soltera,
Si lo quiere el corazón.

Hey.

Quiero que me mires, que suspires por un beso, 
Que tras cien horas de sueño sigan siendo para siempre al despertar, 
Contigo aprendí a bailar, de verdad.
Estoy aquí en mi cama acostumbrado a ver la luna 
Y que tras mil versos de luz azul se apague la farola que nos dio, 
Que alumbró el camino como el sol, se llama amor.
Quiero que me mires que suspires por un beso que tras cien horas de verso sigo aquí por tu regreso, 
Porque si, no quiero nada más que a ti, será por mi...

Dibujando princesas me quedé rezagado. 
Me entretuve en la mejor curva, con forma de luna creciente, 
Y pasé allí encerrado por no verte la cintura, 
Varias noches de llanto de las que no recuerdo ninguna.


Entre grises nubarrones
veo borrones de libreta,
mil sueños escritos
que ahora vuelan,
son mi meta,
quien prometa que me quiere
que no asienta si no puede,
que revienta que me quiera
porque hiere aunque no mienta.

Lagrimas de sangre,
cicatrices no selladas,
son heridas leves
que no fueron cerradas
y ahora el tiempo abre,
resultaron ser soñadas,
pesadillas,
besos fríos y perdida mirada,
colocada en mi ventana,
a la espera de ser vista
por aquel hada dorada.

Pasado alado con alas cortadas.

Viajé al mar en sueños, donde la arena fina se escurría entre mis dedos desnudos. 
El horizonte aun mostraba atisbos de estrellas cuyo fulgor resplandeciente se iba apagando temerosas del astro rey. 
Olas. 
Rompiendo. 
Inmenso. Azul, profundo. 
La espuma blanca de rabia y furia marina asestaba duros golpes en el cuerpo, y salí nadando, salino mando ardía en heridas de sueños que algún día fueron pesadillas. 
Y recobran la conciencia, vuelven a serlo, despertaron de un letargo de engaño en tierras donde la fantasía era realidad, donde que durmiera no significara cambio. 
Muere aquí ese mar, como río, en otro más grande, tan profundo que para salir a flote los sueños no dan suficientes alas, donde las olas las cortan a cuchilladas, donde sólo queda hundirse, aunque desvestirse quite peso y facilite el ascenso, será demasiado gélido para asumir el riesgo.

Por aquel polvo.

Hay colgando mustios pétalos de una flor que sin polen de arrecife, polvo de tierra, ganas de difundirse a donde la luz no llega, cae por inmensidad hacia un vacío irreversible del que las preguntas nunca rescatarán recuerdos porque el daño ya tuvo efecto y muere de necesidad. 
Inspirandose en la noche pude ver con claridad que tus labios vacíos se arrimaban a su sitio predilecto, de manera instintiva, irracionalmente impulsadas por un camino que no tiene final, incandescentes cabellos que ardieron por mi olor y que ahora prenden con mi ausencia por no ver mi dolor.
Reside en mi la duda pero acuda por mi ayuda que si sabes que me quieres, vuelve a ser mi luna. 
Y ahora inhabilitado veo nublado un final prospero donde tú ya has acabado y ahora importa lo primero, 
Yo.

Como princesa.

Aunque se me queme la vista en la ventana empañada, 
Aunque el frío resista en mi cuerpo dolido, 
Veo en mi cama una ausencia caliente 
De una bella riente que sueña y siente como princesa.

Reflexiones y visiones de un loco alumbrado por un flexo que me acosa, 

Una luz intensa de la que soy presa copiosa 
Para una digestión densa que tropieza por no ver si piensas o si lo evitas.

Sigue siendo tarde esta noche, pero continúo aquel camino que a cada sueño dejo pendido de la suerte, 

Un viaje inédito que supeditó el resentimiento, 
Si no miento es por supuesto porque quiero ser tu viento, 
Tu manera de viajar segura, tu medio, tus alas, rumbo a tus sueños, al amor, al sexo, 
A donde te apetezca cada instante, como tu instinto, algo distinto, 
que durante este tiempo insisto siga hacia delante.

Avanzar sin dar la mano, o darla y retroceder, ni para coger carrerilla, 

Es un sinsentido que ahora olvido porque prefiero ver otra oportunidad.

De un beso francés, a evitar los roces.

De un beso francés,
A evitar los roces,
Duelen cicatrices que ahora dices
Me recoges,
Lagrimas de sangre,
Conoces que me pueden,
Ven a ver si llueven de mis ojos que ahora mueren,
Tiempo huracanado,
Saben que es el tiempo involucrado quien roba nuestro pasado,
Pero he pensado un plan,
Un plan para salvarme,
Mejor quedarme solo que si no lloro me desangre.

Sueños incumplidos que ya vimos al destino,
Que se vino al ritmo de los vientos implicados,

Cada dos días de sueño,
Tres eran pesadilla,
Ven que ardía el techo
Se caía encima nuestro
Y es que el resto dormía.

Sueños rojos en mi cama,
Me duelen los ojos,
Acababa de ver la luna en mi ventana,
Y es que se funden sus reflejos,
Que ahora lejos se confunden
Porque inundan la mañana.
Sórdida esquizofrenia atando manos, perdiendo a los dados de un juego que no termina. Me lanzo en busca de la suerte que un día tuve y que perdí jugando en el hielo de una nube. Ando a rastras por un vagón de cemento inmóvil, que se vuelca en un intento de seguir las vías. Y cuando llega el momento sudo tanto que adelanto al tiempo y muero por evitar el llanto.

Pusimos rumbo al norte, y lo perdimos.

Es de hielo quemando cenizas, de un pasado perpetuo que agoniza en las esquinas, 
de un camino infinito encendido de estrellas, que lloran en el horizonte envidiosas de la luna. 
Al amanecer se callan, suavemente resbalan por un arco entre nubes que se parten por la mitad. 
Son fugaces, son miradas que nos miran cuando no quieren, que parpadean celestiales en un océano de aire frío, 
en un mar de inmensidad única que tiembla entre los rayos y rugen reclamando la herencia de los astros.
 

Hoy ya no brillan, sonríen, danzan entre suspiros y desaparecen en la nada, 
se mueven instintivamente en el recuerdo, invisibles, ausentes, pero presentes en la mente. 
Hoy ya no lucen. 
Se apagaron tras la ultima función. Mañana seremos polvo y volaremos bailando entre las nubes que algún día nos dieron vida.
Hasta entonces, todo habrá sido un cuento sin final del que no queríamos saber nada.
Hasta entonces mis lagrimas habrían tenido sentido.
Hasta entonces, y sólo hasta entonces, te habré querido.
Hasta entonces y sólo hasta entonces, todo habrá tenido sentido, y si no lo ha tenido, nunca recordaremos el camino.

Todo.

Su vestido blanco dibujaba sonrisas en los rostros. Su contorno rodeaba el de su cintura, y dejaba ver su cuerpo claro y desnudo a la imaginación, que irrumpía entre los botones de la camisa que abría enloquecido. Sus piernas subían por unos tacones nuevos y llegaban a la sutura más perfecta, al cuerpo más perfecto, a tu cintura de nuevo. 
Perdido, enamorado, buscando el camino entre esos senos que introducían tu rostro de labios suculentos y enrojecidos, carnosos y brillantes, envoltorios de la sonrisa blanca más pura e increíble que había visto nunca. Su sonrisa era cuarto creciente en un cielo blanco en el que dos estrellas azules de centro acaramelado brillaban con un fulgor que fascinaba. Sus mejillas sonrojadas ardían con cada cruce de miradas, y tendían a mostrar lo que pensaba.
Fuimos un puzzle de dos piezas y ya nadie sabrá encajar como aquella increíble parte que fue mi todo y sigue completándome.
No quiero ser uno más de los que siguen tus pasos, tu estela efímera y eterna, tu imagen sutil, delicada y ferviente, desatada. No soy uno más, soy el uno que una vez lo consiguió y seguirá luchando por recuperar lo que nunca se debió perder. Soy tuyo todavía, no tardarás en recogerme del suelo. Sólo espero no ser añicos de un regalo nuevo que se te cayó de las manos, y que ahora intentas recoger sabiendo que se te caerán de ese modo. 

Quiero que me recompongas, volver a ser contigo todo.